Eximios tejedores del Universo iducen en mi Super-yo, para el máximo estrepitoso candor que un agnóstico pueda sentir, a lo que añade plegarias cuya ignominia esta basada en un azar pseudonumeral, engrasados en un cuenco incólumne ante las vicitudes de un organismo cuyo arquetipo es más una copia de una medusa que a una planta moteada de amarillo y celeste. Su permanencia en la vida orbital carece de la clorofila inpávida que acusa su recibo impago y así su pagaré es roto y quemado para jamás volver a sentirse legendaria en Buenos Aires, en cuyo estado solo abriría un agujero negro y sería absorvido en toda mi escencia. Sería como pasar de una vida ignota y pasiva, cuyos aquelarres me apremian un sustento malicioso en caso de que haya una transustanciación y reconverntirme en un Ser luminoso, aunque en Argentina sería imposible por los cortes de luz constatemente que prejudican a los Seres lumionoso y las empresas quieren ponerles medidores para cobrarles por el uso de la luz espiritual. Una luz completamente intangible, poderosa que hasta los seres adinerados tienen miedo de que el mundo se ilumine y estar en una comunión lumínica, que hará que no pueda progresar la oscuridad que auguran.Abstractismo reconvertido y sensorial, impávido de negatividad y suplicancia.
viernes, 31 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
jueves, 2 de agosto de 2012
Oda amorosa
Su susurro en mi oído, en el estado más puro, me
somete a un delicado y extravagante amor. Su negación por la realidad hace que
mis conjuros amantes sean mas escuetos pero no menos sensibles y así revitalizar mi
enérgica alma en búsqueda del Ser que me ame y descontamine el desamor,
desasosiego y la clemencia que me invade por no haber recibido todo esto en etapes
ulteriores y haberme encerrado con un halo de
prision estigmática. Sin embargo, su presecencia sola hace que me reorganice
para un nuevo amor (¿un nuevo amor o el mismo pero revitalizado?) y su voz es como
el índice de mi dirección. Amor por sobre todas las cosas, implicando asi la
incondicionalidad y el desapego, como una unidad que cuando se quiere, se
divide en dos pero cuando se encuentran son uno solo y el Universo así lo sabe,
por lo cual no podría destruir ni hasta sus mas envidiosos Dioses. Pureza,
lealtad y armonía, regocijo, hidalguía, redención, conjunción, compenetración y
Amor.
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