Su susurro en mi oído, en el estado más puro, me
somete a un delicado y extravagante amor. Su negación por la realidad hace que
mis conjuros amantes sean mas escuetos pero no menos sensibles y así revitalizar mi
enérgica alma en búsqueda del Ser que me ame y descontamine el desamor,
desasosiego y la clemencia que me invade por no haber recibido todo esto en etapes
ulteriores y haberme encerrado con un halo de
prision estigmática. Sin embargo, su presecencia sola hace que me reorganice
para un nuevo amor (¿un nuevo amor o el mismo pero revitalizado?) y su voz es como
el índice de mi dirección. Amor por sobre todas las cosas, implicando asi la
incondicionalidad y el desapego, como una unidad que cuando se quiere, se
divide en dos pero cuando se encuentran son uno solo y el Universo así lo sabe,
por lo cual no podría destruir ni hasta sus mas envidiosos Dioses. Pureza,
lealtad y armonía, regocijo, hidalguía, redención, conjunción, compenetración y
Amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario